Luis Morales del Olmo
Soy Luis Morales del Olmo. He pasado buena parte de mi vida profesional en los bordes de la innovación —en Barrabés, en Impact Hub, en Telefónica y al frente de mi propia empresa—, ayudando a que las ideas de otros llegaran a buen puerto. Por el camino aprendí que entre el PowerPoint y el banco de trabajo hay un abismo, y que casi nadie lo cuenta sin maquillaje. Un día dejé Madrid y me fui a Ballesteros de Calatrava, un pueblo de la Mancha, a vivir tranquilo: con gallinas, perros, gatos y un recién nacido en casa. Desde ahí, en lugar de bajar el ritmo, monté MAZIZO, un taller donde fabrico con acero. Escribo desde ese cruce entre el campo y la radial, sin recetas de éxito ni épica de gurú, con la honestidad de quien ha tenido que sostener una nómina y sostenerse a sí mismo a la vez.










